Del activo
Manual, esquema, ficha técnica y certificados de la máquina. Es lo que el técnico tiene delante cuando abre su ficha o escanea su QR.
Feature
Un manual en una carpeta compartida es un manual que nadie mira. Colgado del equipo al que pertenece, lo tiene delante el técnico que está frente a esa máquina a las seis de la mañana.
Es el sistema que guarda la documentación técnica y administrativa asociada al mantenimiento —manuales, esquemas, certificados de revisión, actas de inspección, fichas de seguridad, contratos— unida al elemento al que pertenece en lugar de en una estructura de carpetas aparte. La diferencia con un disco compartido no es la capacidad, es el vínculo: un documento que cuelga de una máquina aparece solo cuando alguien abre esa máquina, y un certificado con fecha de caducidad avisa antes de vencer en lugar de descubrirse vencido.
En todas partes menos donde se necesita.
De prácticamente cualquier cosa, y ahí está el asunto.
Manual, esquema, ficha técnica y certificados de la máquina. Es lo que el técnico tiene delante cuando abre su ficha o escanea su QR.
Actas de inspección, planos y contratos que aplican a todo un emplazamiento y no a un equipo concreto.
El albarán del proveedor, la foto de la pieza sustituida o el informe que se entrega al cliente, unidos a la intervención.
El manual del fabricante se cuelga una vez del modelo y lo heredan todas las máquinas iguales. Cien equipos, un documento.
Certificados y acreditaciones del técnico, con su alcance y su emisor. Permite saber quién estaba habilitado en la fecha de una intervención.
Contratos, seguros y documentación de coordinación de actividades, donde corresponde y no en un correo.
En mantenimiento la documentación tiene fecha: un certificado de revisión vale un año, un seguro vence, una calibración expira, un equipo de protección individual tiene vida útil. Cada documento puede llevar su fecha de caducidad, y el sistema revisa periódicamente qué está a punto de vencer para avisar antes, no después. Es una función poco vistosa que resuelve un problema caro: la mayoría de los incumplimientos documentales no son por dejadez, son porque nadie tenía el calendario de vencimientos en la cabeza.
Un mismo repositorio no significa que todos vean lo mismo.
El certificado que quieres que pueda descargarse él mismo, sin que te lo pida por correo cada vez.
Lo que necesita en campo, disponible en la app. Lo demás no le carga la pantalla.
La subcontrata accede a lo que necesita para su trabajo y a nada más.
Número, alcance, emisor y titular como campos propios, no como un PDF suelto del que hay que fiarse.
La prueba de si un gestor documental funciona es sencilla: cuánto se tarda en responder a «enséñame la documentación de esta instalación». Si la respuesta es «dame un par de días», el sistema no está haciendo su trabajo por mucho que los ficheros estén guardados. Con la documentación colgada de cada elemento, esa respuesta se da en el momento y sin reconstruir nada: los certificados del centro, los manuales de sus equipos, las actas de sus revisiones y los informes de las intervenciones están donde deben estar porque nunca estuvieron en otro sitio.
Es una decisión de configuración y conviene usarla con cuidado. En trabajos donde el entregable es precisamente el documento —un acta, un certificado, una foto del estado final— exigirlo evita tener que reclamarlo después, cuando ya nadie recuerda el detalle. Aplicarlo a todo, en cambio, acaba generando documentos de relleno subidos para poder cerrar, que es peor que no tener ninguno.
Se queda con el equipo que sale, y conviene que sea así. La tentación es limpiar el histórico al dar de baja una máquina, y es justo lo contrario de lo que interesa: la documentación y las intervenciones de un equipo retirado son la información que permite decidir si el modelo que lo sustituyó fue una buena elección, o justificar ante quien pregunte qué se hizo durante los años en que estuvo en servicio.
Los que alguien va a necesitar en algún momento concreto: manuales y esquemas del equipo, certificados y actas con su vencimiento, fichas de seguridad y la documentación que un cliente o un inspector pueda pedir. Volcar el disco duro entero tiene el efecto contrario, porque convierte la búsqueda en el problema que se quería resolver.
En almacenamiento de objetos en la Unión Europea, con réplica, y siempre vinculados al elemento del que cuelgan dentro de tu instalación. Los ficheros se almacenan con un nombre generado que impide llegar a ellos probando URLs.
Sí, documento a documento. La visibilidad se marca por separado para el cliente, el técnico y el proveedor, de modo que un mismo repositorio sirve para todos sin enseñar de más.
Sí. Cada documento admite fecha de vencimiento y el sistema revisa periódicamente los que se acercan al plazo. Lo mismo se aplica a los equipos de protección individual y a las revisiones de herramientas.
No. El documento se cuelga del modelo o de la familia y lo heredan todos los equipos de ese tipo. Solo se sube a una máquina concreta lo que sea particular de ella.
Sí. Los certificados y acreditaciones se gestionan como documentos del técnico, con número, alcance, emisor y caducidad, lo que permite saber quién estaba acreditado en la fecha de cada intervención.
Trae la documentación de un centro y vemos cómo quedaría repartida y qué avisaría de caducar.
Accessibility
Saved in this browser. Light or dark theme is set from the footer.