Jornada y fichaje
Entrada, salida y horas del día desde la propia app del técnico, con su histórico. Sin una aplicación más que instalar.
Feature
Asignar el martes un trabajo a alguien que está de vacaciones no es un fallo de criterio: es que quien planifica no tenía ese dato delante. Y normalmente vive en otro sistema o en la cabeza de alguien.
La que condiciona la planificación y el coste. Un GMAO no tiene que gestionar nóminas ni contratos, pero sí necesita saber quién trabaja cuándo, quién no está disponible y cuántas horas cuesta cada intervención, porque sin eso ni el calendario ni los informes de coste significan nada. Esa frontera —disponibilidad y tiempo dentro, administración de personal fuera— es la que evita que el sistema se convierta en un mal software de recursos humanos además de en un buen GMAO.
Siempre lo mismo, y siempre se descubre tarde.
Lo justo para que planificar y calcular costes funcione de verdad.
Entrada, salida y horas del día desde la propia app del técnico, con su histórico. Sin una aplicación más que instalar.
Qué turno hace cada persona y qué días son festivos donde trabaja. La generación de preventivos lo consulta antes de crear una orden.
Solicitud desde la app, aprobación y calendario. Con sus tipos propios, porque una baja, un permiso y unas vacaciones no se gestionan igual.
Técnicos agrupados en equipos con su responsable, para asignar y para revisar la carga por conjunto y no persona a persona.
Qué EPI se entregó a quién, de qué lote, y aviso cuando llega al final de su vida útil. Con solicitudes desde la app.
Cuánto del mes fue trabajo imputado a órdenes y cuánto desplazamiento, espera o formación. Es el dato que explica el margen.
El motivo de que esto viva dentro del GMAO y no en una herramienta aparte se ve en un detalle concreto: cuando el sistema va a generar una orden preventiva, comprueba si ese día es festivo donde está la instalación y si el técnico asignado está disponible. Si el dato de vacaciones estuviera en otro programa, esa comprobación no podría existir y la orden se generaría igual, para que alguien la descubriera el lunes. Lo mismo vale para el calendario: la carga de cada persona solo se puede leer bien si al lado están sus turnos y sus ausencias.
El coste de una intervención es mano de obra más materiales, y la mano de obra sale de las horas imputadas. Cuando esas horas se registran en el momento desde la app y se reparten entre efectivas y no efectivas, el coste por orden, por cliente y por activo deja de ser una estimación. Y aparece un dato que casi nadie mide y que suele explicar por qué un contrato no da margen: cuánto tiempo del equipo se va en desplazamientos y esperas que no se facturan a nadie.
No es un software de recursos humanos. No hay nóminas, ni gestión de contratos, ni evaluación del desempeño, ni procesos de selección, ni planes de carrera, y no está previsto que los haya. Si tu empresa ya tiene una herramienta de personal, esta no la sustituye: cubre la parte que el mantenimiento necesita para planificar y para calcular costes, que es justo la que suele quedarse fuera de las herramientas de recursos humanos porque a ellas no les hace falta.
El registro de jornada suele plantearse como una obligación y tiene un uso mucho más interesante: saber de cuántas horas se dispone realmente para mantenimiento. La cuenta que casi nadie hace empieza por las horas contratadas y va restando vacaciones, formación, bajas, desplazamientos y tareas que no son intervención. Lo que queda, que es bastante menos de lo que se supone, es la capacidad que se puede comprometer en un plan. Planificar sin esa cifra es la causa más común de que los programas de preventivo se incumplan: no fallan por indisciplina sino porque nunca cupieron. Y la diferencia entre ambas explicaciones importa, porque una se corrige insistiendo y la otra solo se corrige recortando el plan o ampliando el equipo.
Todo lo que rodea a jornada, gastos y rendimiento toca directamente a las personas, y la forma de introducirlo determina si se acepta o se combate. Dos criterios ayudan. El primero es que el dato sirva también a quien lo introduce: un técnico acepta registrar sus horas si eso hace que sus dietas se paguen sin reclamarlas y que nadie discuta lo que hizo el mes pasado. El segundo es no usar para evaluar a personas lo que se recogió para planificar el trabajo, porque en cuanto eso ocurre una vez la calidad del dato se degrada para siempre: la gente ajusta lo que apunta, y a partir de ahí el sistema deja de describir la realidad.
No. No hay nóminas, contratos, evaluación del desempeño ni selección. Cubre la parte de personal que el mantenimiento necesita para planificar y para calcular costes: jornada, turnos, ausencias, equipos y protección individual.
Sí, desde la misma aplicación con la que trabaja las órdenes. También puede solicitar vacaciones y equipos de protección sin salir de ella.
Sí. La generación automática de órdenes preventivas comprueba festivos y disponibilidad del técnico antes de crear la orden, de modo que no se planifique trabajo para quien no está.
Sí. Los informes separan el tiempo imputado a órdenes del que se fue en desplazamiento, espera u otras actividades, que es lo que suele explicar por qué un contrato no da el margen previsto.
Sí: qué se entregó, a quién, de qué lote, y avisa cuando se acerca el final de su vida útil. Los técnicos pueden solicitarlos desde la app.
En la demo montamos tus turnos y tu calendario, y vemos qué cambia en la planificación al tenerlos dentro.
Accessibility
Saved in this browser. Light or dark theme is set from the footer.